La Grulla común en Extremadura

Taxonomía

La Grulla común (Grus grus, Linnaeus 1758) es una especie invernante procedente del norte de Europa perteneciente a la familia Gruidae (Román, 2020). Esta especie está compuesta por dos subespecies, la grulla europea (Grus grus grus, Linnaeus 1758) localizada al oeste del continente y la grulla oriental (Grus grus lilfordi, Sharpe 1894) cuyo área de distribución abarca territorios de Turquía, Armenia y Siberia (Bautista, 2014).

Grulla común (Grus grus)

El género Grus comparte taxonomía con otros 3 géneros , haciendo un total de 15 especies distintas y 23 taxones diferentes a nivel de subespecie, todos ellos pertenecientes a una subfamilia principal (Gruinae), esta está separada de una segunda familia secundaria (Balearicinae), aunque considerada el taxón más primitivo del grupo y donde se incluyen solo dos especies del género Balearica (Sánchez, 1993).

Clasificación taxonómica de la Familia Gruidae
Clasificación taxonómica de la Familia Gruidae.
Fuente: Sánchez et al, 1993.

La Grulla común es un ave grande de color grisáceo de aspecto esbelto y cola corta, con patas y cuello alargado, la cabeza y parte del cuello de color negro con franjas blancas desde las mejillas hasta la mitad superior del cuello. En los adultos destaca el color rojo intenso del iris de sus ojos y de las plumas de su píleo – parte superior de la cabeza. Sus grandes alas tienen una franja negra producida por las oscuras plumas primarias y secundarias (Bautista, 2014). Los juveniles tienen una coloración parda que torna a pardo rojizo en su cabeza, sin los colores característicos de los adultos. El escaso dimorfismo sexual dificulta la diferenciación entre machos y hembras a simple vista. Esta especie es muy característica en vuelo por la formación de bandos con forma de “V” y por su canto, emitiendo un peculiar trompeteo muy reconocible a grandes distancias (Román, 2020).

Grulla común (Grus grus)

Área de distribución y hábitats

Esta especie se distribuye en época de cría en la zona norte de Europa (Román, 2020), entre los países de la Península Escandinava, los países Bálticos, Polonia, Bielorrusia, Ucrania y gran parte del oeste de Rusia. En España dejó de tener presencia reproductora a comienzos de los años 50 donde todavía existía una colonia en la hoy desecada Laguna de la Janda en la provincia de Cádiz (Madroño et al, 2004).

La Grulla Común sigue unos patrones tradicionales de migración desde las zonas de cría del norte de Europa a las zonas de invernada (Román, 2020), principalmente en la Península Ibérica y de forma secundaria en el norte de África, realizando en su tránsito agrupamientos o paradas para alimentarse, descansar o esperar condiciones meteorológicas propicias en áreas muy concretas (Sánchez, 1993). 

Distribución de la Grulla común en Europa
Distribución de la Grulla común en Europa.
Fuente: BirdLife International, 2016 y Sánchez, 1993.

Realizan la migración postnupcial en otoño, concentrándose primero en ciertos humedales a finales de agosto y principios de septiembre localizados en Alemania, Polonia o Suecia. Agrupándose posteriormente, durante esta migración hacia el sur, en humedales franceses antes de realizar el paso por los Pirineos, que realizarán mayoritariamente por el Pirineo Aragonés en dirección a la Laguna de Gallocanta (Zaragoza) a finales de octubre y comienzos de noviembre (Román, 2020). En menor medida el paso pirenaico lo realizan por su zona más occidental hacia zonas de descanso situadas en la Laguna de Villafáfila en la provincia de Zamora. A finales de noviembre comienzan a llegar a sus lugares de invernada en Extremadura, Andalucía o de forma residual continúan hasta el norte de África, donde pasarán los meses fríos del invierno hasta que a mediados de febrero comience la migración prenupcial o primaveral, realizando esta de forma inversa por los mismos corredores y paradas comentados anteriormente (Alonso et al, 2008; Sánchez, 1993).

Tamaño y tendencia poblacional

Actualmente la población de Grulla común (Grus grus, Linnaeus 1758) a nivel global se estima en torno a los 500.000 individuos maduros (BirdLife International, 2016), entre 113.000 y 185.000 individuos se corresponderían con la población europea. Se estima que en España pasan el invierno alrededor de 150.000 individuos, un 30 % del total de individuos de la especie y más del 60% de la subespecie occidental (Prieta y Del Moral, 2012). Quedando patente la importancia de los hábitats y clima propicios de la Península Ibérica para la subsistencia de esta especie. La presencia de la Grulla común ha sufrido en España un importante auge en su tamaño poblacional, multiplicándose por diez entre los años 1998 y 2007, debido a la mejora de las poblaciones en sus lugares de cría, la transformación del territorio favorablemente por la introducción de regadíos en sus zonas de invernada y el mayor resguardo por parte de las distintas figuras de protección internacionales (Prieta y Del Moral, 2012; Sánchez, 1993).

Riesgos y amenazas

Los principales riesgos y amenazas de esta especie, al igual que muchas otras, son los derivados de la actividad humana por medio de la transformación del territorio, la desecación de las zonas húmedas que utilizan como dormideros, las colisiones con las líneas eléctricas o la caza, tanto por las molestias que puede ocasionar como por los casos directos de furtivismo o envenenamiento (BirdLife International, 2016; Bautista, 2014).

El cambio climático también afecta a esta especie, habiéndose comprobado alteraciones en los patrones migratorios a causa de los cambios en las precipitaciones y niveles de agua de los humedales (Orellana et al, 2020).

Grullas en vuelo

Figuras de protección

A nivel internacional la Grulla común ha estado amparada por diversos convenios (Bonn, 1979: Berna, 1979; La Haya, 1996; Directiva 2009/147/CE), a nivel nacional se encuentra protegida desde los años noventa por el Real Decreto 439/1990, actualmente Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero, para el desarrollo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y del Catálogo Español de Especies Amenazadas. En Extremadura la Grulla común está incluida como Ave de Interés Especial en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Extremadura regulado por el Decreto 37/2001, de 6 de marzo (Fernández, 2014; BirdLife International, 2016)  

Como figuras de protección a nivel internacional, la UICN considera en su Lista Roja a la Grulla común como categoría de Preocupación Menor, debido a su amplio tamaño de población, al incremento en su población en los últimos años y a la extensa y poco fragmentada superficie de ocupación, que hacen que no alcance la categoría de Vulnerable y no sea considerada como especie amenazada (BirdLife International, 2016).

Durante los meses de verano la Grulla común se alimenta principalmente de presas animales, en su mayoría pequeños invertebrados y algunos vertebrados como peces, ranas, lagartos o juveniles de pequeñas aves, que aportan la energía necesaria a los jóvenes polluelos (Bautista, 2014). Durante el invierno cambia su base de alimentación por las bellotas maduras caídas de las encinas o los granos que quedan en el suelo tras la cosecha de cultivos como el trigo, la cebada, el maíz o el arroz (Avilés et al, 2002). Esta actividad de forrajeo suelen realizarla en grupos familiares o concentrándose en bandos más o menos numerosos, estos últimos compuestos sobre todo por los individuos juveniles o adultos no reproductores, facilitando la alternancia entre las tareas de vigilancia y alimentación (Sánchez, 1993).

Estos hábitos de alimentación provocan la elección para el forrajeo de hábitats adehesados típicos de la región biogeográfica mediterránea, tanto de encinares (Quercus ilex) como de alcornocales (Quercus suber), que combinan este arbolado disperso con la presencia de pastos de uso ganadero o cultivos de cereal (Bautista, 2014). Otro hábitat donde la grulla establece sus hábitos de alimentación son el cultivo del arroz, donde la proliferación de grandes superficies de regadío ha propiciado una mayor presencia de esta especie (Fernández, 2014) . 

Alimentación y relación con el uso del suelo

Sánchez, 1993 apunta a la existencia de pequeños cambios en la preferencia de hábitats durante la invernada, siendo el aprovechamiento casi exclusivo de bellota en los meses de noviembre y diciembre, coincidiendo este último mes con el periodo de máxima producción y acumulación en los terrenos adehesados de este recurso alimenticio. Teniendo la bellota un alto valor energético, las grullas pueden volar grandes distancias desde sus dormideros hasta las zonas donde se encuentran los terrenos adehesados, cuya fenología no homogénea en el territorio favorece la separación en grupos más pequeños en búsqueda de este recurso. Por el contrario, en los meses de enero y febrero sus áreas de forrajeo se trasladan mayoritariamente a los terrenos agrícolas de maíz y arroz, donde el recurso alimenticio, aunque menos calórico, es más homogéneo. Este hecho y la presencia de tablas de arroz fangueadas, propicia la creación de mayores concentraciones de individuos y la utilización de las propias tablas de arroz como lugar de descanso, ahorrando el gasto calórico que supone la vuelta a sus tradicionales dormideros.

Grullas en su zona de campeo

La Grulla en Extremadura

La región de Extremadura alberga más del 50% de la población nacional, aun siendo difícil su cuantificación por su amplia distribución y variabilidad, algunos autores estiman una presencia de entre 55.000 y 70.000 individuos (Fernández, 2014), otros superan los 80.000 ejemplares (Prieta y Del Moral, 2012). Al igual que la tendencia a nivel peninsular, la grulla común ha sufrido un importante aumento en los últimos años multiplicando por diez su presencia en la región.

Ya a comienzos de los años 70 algunos autores localizaban la población de grullas en Extremadura en 5 sectores independientes con sus correspondientes dormideros y zonas de forrajeo, posteriormente en los años 90 se establecieron 11 sectores bien diferenciados, que a su vez se subdividieron en 44 núcleos de campeo (Sánchez, 1993) (Figura 6), división que se ha mantenido más o menos constante en la actualidad (Prieta y Del Moral, 2008; Fernández, 2014).

A pesar de esta tendencia general muy positiva en Extremadura se han detectado diferencias en la tendencia poblacional de los diferentes sectores, propiciadas por los cambios producidos en los usos del suelo y en los paisajes extremeños en las últimas décadas (Avilés, 2004). Estos cambios se deben a la degradación de la dehesa o el abandono de ciertas áreas de cultivo, la aparición de otras nuevas, sobre todo zonas de regadío propicias para su alimentación y descanso, y la aparición de nuevas zonas húmedas, sobre todo embalses que aportan dormideros de mayor calidad.

Sectores y núcleos de campeo preferenciales de la Grulla común en Extremadura
Sectores y núcleos de campeo preferenciales de la Grulla común en Extremadura. Fuente: Sánchez, 1993.

En la actualidad estos paisajes están sufriendo un nuevo cambio, por la introducción de una nueva técnica superintensiva para cultivos leñosos permanentes, que no es aprovechada por la especie. Establecer un equilibrio entre las prácticas agroganaderas, que mejoren la sostenibilidad de la producción a la par que se mejoran la eficiencia y producción de las explotaciones, es de vital importancia para la subsistencia de esta especie en Extremadura.

Bibliografía

– Alonso, J., Alonso, J. C. and Nowald, G. (2008). Migration and wintering patterns of a central European population of Common Cranes Grus grus. Bird Study. 55. 1-7.

– Avilés, M. J., Sánchez, J.M. y Parejo, D. (2002). Food selection of wintering common cranes (Grus grus) in holm oak (Quercus ilex) dehesas in south-west Spain in a rainy season.  The Zoological Society of London.

– Bautista, L. M. (2014). Grulla común –Grus grus. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles.  Salvador,  A.,  Morales,  M.  B.  (Eds.).  Museo  Nacional  de  Ciencias  Naturales, Madrid.

– BirdLife International, (2016). Grus grus. The IUCN Red List of Threatened Species 2016

– Madroño,  A.,  González,  C  y  Atienza,  J.C.  (Eds.)  (2004).  Libro Rojo de las Aves de España. Dirección General para la Biodiversidad-SEO/BirdLife. Madrid

– Fernández, G. A. (2014). Grulla común. Palacios M.J. et al (Eds) Catálogo Regional de Especies Amenazadas Extremadura. Fauna II Clase Aves. pp. 159-163. Junta de Extremadura. Mérida.

– Orellana, J.M., Bautista, L. M., Merchán, D., Causapé, J. y Alonso, J. C. (2020) Shifts in crane migration phenology associated with climate change in southwestern Europe. Avian Conservation and Ecology 15(1):16.

– Prieta, J. y Del Moral, J. C. (2012). Grulla común. En: SEO/BirdLife.. Atlas de las aves en invierno en España 2007-2010. Pp212-213. Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente-SEO/BirdLife. Madrid.

-Román, J. A. (2020). Fenología y distribución de la Grulla común (Grus grus) en España. 2019/2020. Grus Extremadura

– Sánchez, J. M., Sánchez, A., Fernández, A. y Muñoz, A. (1993). La grulla común (Grus grus) en Extremadura. Estatus y relación con el suelo. Universidad de Extremadura. Badajoz.

Nota: Fragmento de mi Trabajo Fin de Master titulado “La influencia de los usos del suelo y del paisaje en el aprovechamiento de los recursos por la Grulla común (Grus grus) durante su invernada en Extremadura” del Master en Tecnologías de la Información Geográfica: SIG y Teledetección de la Universidad de Extremadura.

¡Gracias a mis tutores Paco y Juanma por su inestimable ayuda!